El agua es un bien escaso de
nuestro planeta. Para conseguir un uso eficiente del agua podemos
mejorar el rendimiento de los equipos (grifos, inodoros,
lavadoras...) y también, mejorar nuestros hábitos diarios (ducharse
en vez de bañarse, no dejar correr el grifo mientras lavas los
platos o te afeitas...). Pero aún se puede mejorar la eficacia del
agua utilizada si alargamos su ciclo de vida en nuestra vivienda, si
la reutilizamos.
¿Qué son las aguas grises?
Las aguas grises son aquellas que salen de bañeras,
lavabos, lavadoras y lavavajillas y que, con un tratamiento sencillo
pueden ser reutilizadas para el agua de la cisterna del váter, que
no requiere agua de gran calidad o para el riego de zonas verdes, con
cierta depuración previa.
Unión del lavabo y el inodoro:
Existe un sistema muy sencillo que conecta el lavabo del aseo con
el inodoro. Consiste en utilizar el agua que se va por el desagüe
del lavabo, depurarla ligeramente y reutilizarla en la cisterna. Se
pueden encontrar sanitarios unidos en una sola pieza o bien mediante
una conexión sencilla entre el lavabo y el váter de la misma
habitación a través de un kit que se puede ocultar bajo el lavabo.
La pieza de diseño que une los dos sanitarios en España cuesta
en torno a los 3000€, bastante más caro que las dos piezas por
separado. El agua del desagüe se filtra y pasa a la cisterna que
está debajo.
Existen alternativas más asequibles como los kits de reciclaje
que se colocan bajo el lavabo: se trata de un pequeño depósito
conectado con el desagüe del lavabo que filtra el agua para
desinfectarla y recoge pelos y posibles objetos que puedan caer del
lavabo. Cuando se tira de la cadena, se activa la bomba que recircula
el agua hasta llenar la cisterna, por tanto necesita estar conectado
a la red eléctrica. En España hemos encontrado una empresa de
Tarrasa llamada
Ecohoe, que comercializa un modelo llamado Aqus por
unos 290€ con una subvención del 50% la Administración Pública.
No hemos encontrado más alternativas, si alguien conoce algún otro
fabricante os invitamos a escribirnos.
RED DOMÉSTICA DE RECICLADO DE AGUAS GRISES
PARA INODOROS Y AGUA DE RIEGO
Existe una opción más global, que interviene en toda la red de instalación de agua fría. Consiste en la reutilización de todas las aguas grises de la vivienda o el edificio, para el agua de inodoros y el agua de riego.
Para reciclar las aguas grises es necesario separar los conductos de desagüe de cocinas, lavabos y duchas de los del inodoro (aguas negras). Las aguas grises van a parar a un depósito situado habitualmente en el sótano o el jardín de la vivienda, donde se realizan dos tratamientos de depuración:
- Un filtro de retención de partículas sólidas, restos de comida, dentifrico, pelos...
- Un tratamiento de limpieza y desinfección de las aguas mediante hipoclorito sódico.
El depósito está preparado para que en caso de una demanda superior a la acumulación de aguas grises, se pueda complementar con agua de red general mediante un sistema de válvulas.
Una bomba devuelve el agua desde el depósito de acumulación hasta el agua de riego o hasta las cisternas por un circuito interno diferente (lo que conlleva una mayor complejidad del sistema). También se podría colocar el depósito en la cubierta de la vivienda y colocar la bomba antes del depósito para acumular el agua, cayendo después por gravedad hasta las cisternas.
Dimensionado del depósito:
El depósito de recogida se dimensiona en función del número de personas que habitan la vivienda: para viviendas unifamiliares se utilizan volúmenes de 0,5 a 1 m3 y para grandes instalaciones hoteleras o albergues pueden llegar a utilizarse tanques en torno a los 25m3.
Mantenimiento del sistema:
Únicamente requiere una revisión anual de los filtros que no necesita personal especializado.
Costes de la instalación:
Es mejor hacerlo durante la construcción de la vivienda porque necesita separar aguas grises de aguas negras y un circuito de retorno a las cisternas del inodoro. Esto duplica las bajantes y hace el sistema de desagües más complejo de lo que se acostumbra a construir. Para una vivienda unifamiliar el precio está en torno a los 1200€. Si se realiza en una vivienda existente el precio se encarece porque hay que realizar obra para instalar los nuevos conductos.
Tratamiento de las aguas residuales:
Con estos dos sistemas de reciclado de agua de la vivienda no se elimina la producción habitual de aguas residuales, es decir, seguimos expulsando a la red de alcantarillado las aguas negras de nuestra vivienda.
Las aguas residuales tienen dos opciones: desaguar en las alcantarillas de la ciudad o bien acumularse en una fosa séptica dentro de la parcela de la vivienda.
Estas aguas residuales que se incorporan al sistema de alcantarillado de la ciudad circulan hasta una estación depuradora de aguas situada a las afueras. Si fueran vertidas directamente a los ríos producirían la contaminación de las aguas. Las aguas residuales tienen un control estricto y a la vez muy habitual, que forma parte de la estructura básica de una ciudad. Los procesos de depuración de las aguas consiguen eliminar la contaminción de las mismas pero consumen energía durante ese proceso y producen residuos concentrados, de todo lo que el agua llevaba. Estos residuos se acumulan en forma de fangos que reciben un tratamiento especial. A partir de la transformación de estos lodos se obtienen residuos sólidos (basura) que se depositan en un vertedero o se incineran. Otra opción para estos lodos es su transformación en abonos para el campo.
Inconvenientes:
- Con el sistema actual de alcantarillado que existe en todos los núcleos urbanos se necesita energía para depurar las aguas y además se crean residuos sólidos que se acumulan en un vertedero o se incineran.
- El sistema de reutilización de aguas en la vivienda necesita unas instalaciones más complejas que encarecen la construcción.
Ventajas:
- Cada vez que se tira de la cadena se gastan entre 8 y 10 litros de agua.
Con
este sistema se ahorra un volumen considerable de agua potable para el
inodoro (que no necesita que sea agua de gran calidad) y el agua que se
utiliza en la vivienda se emplea para una doble función.
- Las aguas se depuran, por tanto no se contaminan los ríos con el vertido de residuos.
- Se sigue utilizando el sistema habitual de eliminación de residuos de la vivienda, la limpieza es máxima y no hay riesgo de malos olores porque los residuos orgánicos se expulsan de la vivienda, no permancen dentro de ella todo el tiempo.
Conclusión:
El
mismo agua que seguro se va a necesitar en lavabos y cocinas puede ser
reutilizada para el inodoro. Por tanto, sin dejar de utilizar el inodoro
habitual, que ya está instalado en las costumbres del mundo urbano
, se ahorra todo el volumen de agua potable que se emplea en tirar de la cadena.
Fuentes:
CENEAM, Reciclado de agus grises.