¿Qué son las aguas negras?
Es
agua contaminante transportadora de heces humanas, provenientes de
sanitarios como el inodoro tradicional. La existencia de estas aguas
puede evitarse con la utilización de un sanitario ecológico seco.
El
uso del agua como sistema de eliminación de residuos deja mucho que
desear. El funcionamiento del váter tradicional se limita a disolver con
agua los residuos, vertiendo además productos que no siempre se
degradan y que acaban en el mar o atascando los filtros de las
depuradoras y consumiendo importantes cantidades de agua.
Si
adicionalmente nos encontramos en medio del campo, sin conexión a una
red de alcantarillado, y en vez de un váter seco utilizamos otros
sistemas sanitarios que reducen el uso de agua pero no la eliminan
completamente, necesitamos conectar nuestro váter a algún sistema de
drenaje tipo fosa séptica o pozo negro/ciego (ya ilegalizado en
España por sus pésimas condiciones higiénicas). Podemos nombrar las
siguientes desventajas ligadas al uso de sistemas de drenaje tipo fosa séptica:
-
Altos costes de construcción y mantenimiento continuo (en el caso de la
fosa séptica, vaciado periódico del lodo sedimentado con camiones y
bombas especiales).
- Contaminación de las aguas.
- Contaminación masiva y directa del suelo y del agua subterránea.
- Generación difícilmente controlable de malos olores.
- Mal estado higiénico, debido a la difusión de enfermedades infecciosas transmitidas a través del aire y las moscas.
- No se aprovecha la oportunidad de generar recursos a partir de los desechos.
Frente a estas desventajas de otros sistemas, las ventajas de los sanitarios ecológicos secos serían:
- No utilizan nada de agua (una familia de 5 miembros ahorraría más de 150.000 litros de agua al año).
-
No requieren drenaje. Este es un punto importante si queremos que
nuestro sistema sanitario produzca el mínimo o ningún impacto sobre
nuestro terreno, que podría tratarse de suelo rural.
- No descargan aguas contaminadas al suelo, evitando la contaminación de las aguas subterráneas, ríos y lagos.
- Son higiénicos.
- Son de fácil construcción y mantenimiento.
- Ocupan poco espacio.
- Pueden ser instalados dentro y fuera de la casa, sin necesidad de actuar excavando y modificando el terreno.
- Generan recursos (por medio de la transformación de las heces y la orina de una familia, se producirían 500 litros de abono orgánico y 5.000 litros de fertilizante natural al año).
El funcionamiento del váter seco se basa en la separación de orina y heces, evitando la humedad y los malos olores. La orina se podrá usar como fertilizante, disolviéndola más tarde en agua en proporción de 1/5 a 1/10. Las heces se convertirían en abono para el suelo después de un proceso de compostaje. Para ello es necesario sentarse como se indica en la figura. Sirviéndonos de un mingitorio separador, la orina se desvía hacia un pozo de absorción o un garrafón, mientras que las heces caen directamente en una cámara.
Para el buen funcionamiento del váter seco tendremos que tener en cuenta también que el interior de la cámara debe estar completamente seco para evitar los malos olores y la proliferación de insectos. Una vez usado el váter, se deposita una mezcla de tierra preparada (tierra seca con cal o ceniza) sobre el excremento, que se encarga de secar su superficie.
En el sanitario ecológico seco se utilizan dos cámaras alternativamente, en las que se van acumulando las heces con la tierra y la cal. Cuando se llena una de las cámaras (proceso que dura en torno a un año o un año y medio), se usará la otra, dando un tiempo de reposo suficiente a la primera para la completa transformación de su contenido en abono orgánico. Una vez que las dos cámaras estén llenas, vaciaremos la que ha estado en reposo, obteniendo un abono con aspecto de tierra seca que, como dato significativo, no expulsa malos olores.
La sencillez del váter ecológico hace que pueda realizarse utilizando distintos materiales y sistemas constructivos, adaptándose a la arquitectura de cada lugar.
- Receptáculo con dos cámaras registrables, cada una de unos 1.5 m2 de base y 0.8-0.9 m de altura. Pueden construirse excavando en el terreno y utilizando hormigón, ladrillo o tabicón o usar tanques prefabricados e incluirlos en el suelo del cuarto de baño. Las cámaras necesitan ser registrables para recoger el abono maduro y sobre cada una de ellas se dejan unos huecos, encima de los cuales se colocará la taza. Se necesitará también una tapa para la cámara que no esté siendo usada.
- Tubo de ventilación para conducir los malos olores fuera del baño, con una malla milimétrica para evitar que se cuelen insectos y un accesorio "T" para que no entre agua de lluvia.
- Tubo de drenaje para la orina de 3/4" o 25 mm.
- Contenedor para la orina (para luego utilizarla como fertilizante) o pozo de absorción/fosa de infiltración. Si elegimos guardar la orina para usarla como fertilizante, aportaríamos al suelo nutrientes como el nitógeno, el fósforo y el potasio, aparte del amoníaco (procedente de la transformación de la urea), que es un fertilizante nitrogenado muy usado en agricultura. La fosa de infiltración es una pequeña excavación con piedras grandes, a través de la cual se filtran las aguas grises al suelo, sin riesgo sanitario ni de contaminación y, en cualquier caso, con una carga ambiental menos relevante que la que producen sistemas con transporte de heces por agua, como el alcantarillado y las fosas sépticas.
- Taza separadora, que tiene el mismo aspecto que un inodoro convencional, pero está equipada con un separador, que divide el sector delantero del trasero.
- Recipiente con la mezcla de 3 partes de tierra fina y seca y 2 de cal (o 3 de ceniza).
- Las cámaras son construidas herméticamente, dejando solo dos accesos al aire: a través de la taza y a través de la salida superior del tubo de ventilación. La circulación de interior a exterior se da por diferencia de presiones, menores a la salida que a la entrada. Esto se consigue por alguno o la combinación de los siguientes efectos: el efecto succión, debido a la influencia de vientos alrededor de la salida; el efecto chimenea (el aire caliente subirá por el tubo de ventilación); y las diferencias de presión atmosférica por mayor altura en el exterior.
- Es importante también, como hemos mencionado anteriormente, el correcto uso del váter seco, tapando y mezclando las heces con la tierra preparada después de cada uso.
Como modelo de sanitario seco prefabricado, dos estrudiantes mexicanos de Diseño Industrial de la UNAM, Cristian Corcuera Coutiño y Óscar González Muñoz, han creado este "Waterless Toilet", que busca garantizar la higiene, la facilidad de uso y el menor contacto con los desechos:
Se puede pensar en la utilización del sanitario ecológico seco para agrupaciones de viviendas:
Fuentes:
- Son de fácil construcción y mantenimiento.
- Ocupan poco espacio.
- Pueden ser instalados dentro y fuera de la casa, sin necesidad de actuar excavando y modificando el terreno.
- Generan recursos (por medio de la transformación de las heces y la orina de una familia, se producirían 500 litros de abono orgánico y 5.000 litros de fertilizante natural al año).
El funcionamiento del váter seco se basa en la separación de orina y heces, evitando la humedad y los malos olores. La orina se podrá usar como fertilizante, disolviéndola más tarde en agua en proporción de 1/5 a 1/10. Las heces se convertirían en abono para el suelo después de un proceso de compostaje. Para ello es necesario sentarse como se indica en la figura. Sirviéndonos de un mingitorio separador, la orina se desvía hacia un pozo de absorción o un garrafón, mientras que las heces caen directamente en una cámara.
Para el buen funcionamiento del váter seco tendremos que tener en cuenta también que el interior de la cámara debe estar completamente seco para evitar los malos olores y la proliferación de insectos. Una vez usado el váter, se deposita una mezcla de tierra preparada (tierra seca con cal o ceniza) sobre el excremento, que se encarga de secar su superficie.
En el sanitario ecológico seco se utilizan dos cámaras alternativamente, en las que se van acumulando las heces con la tierra y la cal. Cuando se llena una de las cámaras (proceso que dura en torno a un año o un año y medio), se usará la otra, dando un tiempo de reposo suficiente a la primera para la completa transformación de su contenido en abono orgánico. Una vez que las dos cámaras estén llenas, vaciaremos la que ha estado en reposo, obteniendo un abono con aspecto de tierra seca que, como dato significativo, no expulsa malos olores.
La sencillez del váter ecológico hace que pueda realizarse utilizando distintos materiales y sistemas constructivos, adaptándose a la arquitectura de cada lugar.
Los elementos constructivos necesarios son:
- Receptáculo con dos cámaras registrables, cada una de unos 1.5 m2 de base y 0.8-0.9 m de altura. Pueden construirse excavando en el terreno y utilizando hormigón, ladrillo o tabicón o usar tanques prefabricados e incluirlos en el suelo del cuarto de baño. Las cámaras necesitan ser registrables para recoger el abono maduro y sobre cada una de ellas se dejan unos huecos, encima de los cuales se colocará la taza. Se necesitará también una tapa para la cámara que no esté siendo usada.
- Tubo de ventilación para conducir los malos olores fuera del baño, con una malla milimétrica para evitar que se cuelen insectos y un accesorio "T" para que no entre agua de lluvia.
- Tubo de drenaje para la orina de 3/4" o 25 mm.
- Contenedor para la orina (para luego utilizarla como fertilizante) o pozo de absorción/fosa de infiltración. Si elegimos guardar la orina para usarla como fertilizante, aportaríamos al suelo nutrientes como el nitógeno, el fósforo y el potasio, aparte del amoníaco (procedente de la transformación de la urea), que es un fertilizante nitrogenado muy usado en agricultura. La fosa de infiltración es una pequeña excavación con piedras grandes, a través de la cual se filtran las aguas grises al suelo, sin riesgo sanitario ni de contaminación y, en cualquier caso, con una carga ambiental menos relevante que la que producen sistemas con transporte de heces por agua, como el alcantarillado y las fosas sépticas.
- Taza separadora, que tiene el mismo aspecto que un inodoro convencional, pero está equipada con un separador, que divide el sector delantero del trasero.
- Recipiente con la mezcla de 3 partes de tierra fina y seca y 2 de cal (o 3 de ceniza).
Cómo se evitan los malos olores en el váter seco ecológico:
- Las cámaras son construidas herméticamente, dejando solo dos accesos al aire: a través de la taza y a través de la salida superior del tubo de ventilación. La circulación de interior a exterior se da por diferencia de presiones, menores a la salida que a la entrada. Esto se consigue por alguno o la combinación de los siguientes efectos: el efecto succión, debido a la influencia de vientos alrededor de la salida; el efecto chimenea (el aire caliente subirá por el tubo de ventilación); y las diferencias de presión atmosférica por mayor altura en el exterior.
- Es importante también, como hemos mencionado anteriormente, el correcto uso del váter seco, tapando y mezclando las heces con la tierra preparada después de cada uso.
Como modelo de sanitario seco prefabricado, dos estrudiantes mexicanos de Diseño Industrial de la UNAM, Cristian Corcuera Coutiño y Óscar González Muñoz, han creado este "Waterless Toilet", que busca garantizar la higiene, la facilidad de uso y el menor contacto con los desechos:
Se puede pensar en la utilización del sanitario ecológico seco para agrupaciones de viviendas:
Finalmente, podremos combinar el sistema de váter seco con otro de reutilización de aguas grises procedentes del resto de los apartos del cuarto de baño, pero habiéndonos librado completamente de la aparición de aguas negras contaminantes.
Fuentes:
"El a, b, c del Satario Ecológico Seco", César Añorve, Centro Mujeres Tonantzin.
"Baños ecológicos secos. Manual de construcción", CRS (Catholic Relief Services) y UNICEF.






































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